
Controlador central
El hub, altavoz o plataforma local coordina órdenes y rutinas. Lo elegimos según tus móviles, privacidad deseada y dispositivos futuros, evitando que cada producto dependa de una aplicación distinta.
Automatización sin confusión
Diseñamos kits de inicio claros para controlar luces, clima, accesos y rutinas desde una sola base. Elegimos dispositivos compatibles, los configuramos contigo y dejamos cada automatización documentada.

Aaronfeiger
Ayudamos a personas que quieren automatizar su vivienda sin convertirla en un laboratorio. Partimos de necesidades concretas: apagar toda la casa al salir, regular la calefacción o recibir un aviso si una puerta queda abierta. Después elegimos una plataforma, comprobamos la red y montamos un sistema pequeño que pueda crecer.
Conoce nuestro enfoque
Punto de partida
Todo sistema inicial necesita control, conexión y una utilidad visible desde el primer día.
Primeras decisiones
Concentrar el primer kit en una zona permite probar hábitos y ajustar reglas antes de ampliar la instalación.



La estancia ideal no es la más tecnológica, sino aquella donde repites una acción cada día. Así puedes medir comodidad, estabilidad y facilidad de uso con el resto de la familia. Cuando esa base funciona, añadimos habitaciones sin cambiar lo ya aprendido.
Método
Un recorrido breve reduce compras incompatibles y deja cada decisión visible.
Anotamos qué acciones se repiten, quién las usa y qué debe seguir funcionando manualmente.
Comprobamos Wi‑Fi, cuadro eléctrico, móviles, asistentes existentes y restricciones de la vivienda.
Priorizamos compatibilidad, control local cuando procede y disponibilidad de repuestos antes que novedades.
Instalamos escenas, nombres claros y alternativas manuales; luego simulamos cortes de red y usos cotidianos.
Recibes inventario, instrucciones y un mapa para ampliar el sistema sin empezar de cero.
Escala comprensible
Una primera instalación debe ser limitada, legible y fácil de mantener. Estas referencias redondas muestran el alcance típico de una base doméstica, no una carrera por llenar la casa de sensores.
El objetivo es que cualquier persona de la vivienda entienda qué ocurre al pulsar, hablar o activar un sensor. Si una automatización necesita explicación constante, la simplificamos. La ampliación llega cuando la base ya es estable y tiene una función cotidiana demostrable.
Compatibilidad real
No todos los logotipos garantizan la misma experiencia. Traducimos cada protocolo a consecuencias prácticas.
Matter facilita que equipos de marcas distintas compartan un lenguaje, pero no vuelve idénticas todas sus funciones. Revisamos versión, controlador y compatibilidad exacta de cada categoría antes de comprar.

Es directo y conocido, aunque demasiados equipos pueden cargar el router. Adecuado para pocos dispositivos.
Crea una red de bajo consumo con hub. Resulta útil para sensores y bombillas distribuidos.
Ofrece una malla moderna y eficiente; requiere un border router compatible bien identificado.
Sirve para alta y control cercano, pero su alcance y automatización remota pueden ser limitados.
Ecosistema
La plataforma principal condiciona la configuración diaria y las ampliaciones.
Si toda la familia usa iPhone, Apple Home ofrece una experiencia coherente; si conviven Android y servicios de Google, Google Home puede reducir fricción. Alexa aporta una extensa variedad de integraciones. La elección no se basa solo en el altavoz: cuenta quién administrará permisos, cómo se comparten hogares y qué controles quedan disponibles sin voz.
Algunos equipos ejecutan rutinas dentro de casa; otros necesitan servidores externos. El control local suele responder mejor durante una caída de internet, mientras la nube facilita acceso remoto. Documentamos qué depende de cada capa. También conservamos interruptores y mandos físicos para que una luz, persiana o enchufe esencial nunca quede inutilizable por una actualización.
Decisión rápida
Compara complejidad, utilidad y condiciones antes de escoger tu primera categoría.
| Dispositivo | Aporta | Necesita | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Bombilla | Escenas y regulación | Interruptor siempre activo | Aprender con bajo riesgo |
| Enchufe | Horarios y consumo | Aparato compatible | Lámparas y pequeños equipos |
| Sensor | Contexto automático | Hub según protocolo | Movimiento, puertas y fugas |
| Termostato | Confort y programación | Caldera compatible | Control climático central |
Para principiantes solemos priorizar bombillas, enchufes y sensores no invasivos. Cerraduras, cámaras y climatización requieren una revisión más detallada por seguridad, alimentación eléctrica y compatibilidad del inmueble.
Evita retrabajo
La mayoría de los problemas aparecen antes de encender el primer dispositivo.
Dos productos de la misma marca pueden exigir hubs o regiones diferentes. Comprueba modelo y función concreta.
Una regla horaria puede apagar una luz mientras alguien la necesita. Añade presencia, condición y control manual.
Un sensor alejado puede parecer defectuoso cuando el problema es la red. Mide antes de añadir repetidores.
Cada adulto debe tener acceso propio y permisos adecuados. Así se conserva seguridad y trazabilidad.
En Aaronfeiger revisamos estos puntos en el diseño inicial y dejamos por escrito qué se puede ampliar, qué requiere instalación profesional y qué conviene mantener independiente.
Privacidad doméstica
Una casa conectada registra eventos cotidianos. Saber dónde viajan esos datos forma parte de una instalación bien hecha.

Activamos autenticación reforzada cuando la plataforma la permite, revisamos usuarios invitados y evitamos contraseñas compartidas. Las cámaras y micrófonos se reservan para espacios donde su utilidad justifica su presencia; nunca son la opción automática.
También distinguimos entre datos locales, copias en la nube y notificaciones externas. La documentación final indica cómo retirar un dispositivo, revocar accesos y restablecerlo antes de venderlo. La privacidad no se configura una vez: se revisa al sumar miembros, cambiar de router o incorporar una nueva marca.
Regla de diseño
«Una casa inteligente funciona cuando deja de pedir atención, no cuando añade otra pantalla que mirar».
Por eso cada rutina parte de un desencadenante claro, una acción previsible y una salida manual. Una luz puede encenderse por movimiento, pero debe respetar el descanso; el clima puede reducirse al salir, pero debe volver a una temperatura segura. Diseñamos menos automatizaciones y las probamos mejor.
Este principio también ayuda a decidir qué no conectar. Un aparato ocasional quizá no necesite enchufe inteligente. Una cerradura puede mantenerse mecánica si el acceso remoto no resuelve un problema real. La tecnología ocupa su lugar justo, sin desplazar hábitos que ya funcionan.
Después del montaje
El kit sigue siendo fiable cuando existen pequeñas rutinas de cuidado.
Registramos tipo y ubicación. Una revisión periódica evita que sensores críticos desaparezcan sin aviso.
Aplicamos firmware con criterio, después de comprobar cambios y conservar acceso manual a funciones esenciales.
Retiramos permisos antiguos y verificamos quién puede ver cámaras, abrir accesos o modificar rutinas.
Mantenemos nombres, habitación, protocolo y fecha de alta para diagnosticar sin recorrer toda la vivienda.
Crecimiento ordenado
La segunda fase debe aprovechar la base, no sustituirla.
Tras varias semanas de uso, revisa qué rutina se utiliza, cuál se corrige manualmente y qué tarea repetida sigue pendiente. Esa observación decide la siguiente compra mejor que cualquier lista de novedades.
Amplía por capas: primero fiabilidad de red, después sensores que aportan contexto y, por último, acciones de mayor impacto como clima, persianas o acceso. Verifica que el controlador soporte la nueva categoría y que las funciones importantes no queden limitadas a la aplicación del fabricante.
Antes de cambios grandes, guarda capturas, etiquetas e instrucciones. Si sustituyes el router, conserva temporalmente el nombre y la clave de la red para evitar reconfigurar cada equipo. Si cambias de ecosistema, migra una habitación y prueba convivencia antes de continuar.
¿Quieres una ruta concreta? Podemos evaluar la instalación existente y proponer una ampliación acotada.
Kits por proyecto
Elige el alcance que encaja con tu vivienda. Todos los niveles priorizan compatibilidad, uso manual y documentación.
Una primera rutina en una zona concreta.
130 €
por proyecto
Una base coordinada para varias rutinas.
405 €
por proyecto
Más zonas, reglas y documentación.
955 €
por proyecto
Los precios incluyen IVA. El importe final depende del alcance de los trabajos y se confirma antes de iniciar el proyecto.
Consulta el detalle y la comparación completaAntes de decidir
Resolvemos las dudas que más condicionan un primer sistema doméstico.
Contacto
Explícanos qué quieres automatizar y qué dispositivos ya tienes. Te responderemos dentro de nuestro horario de atención.
Lunes a viernes, de 09:00 a 17:30. Sábados, de 09:00 a 14:00. Domingos cerrado.
Experiencias de uso
Lo que cambia en casa
Comentarios anónimos sobre situaciones habituales, sin atribuciones ni empresas inventadas.
Proyecto de iniciación en vivienda urbana
Configuración familiar con móviles distintos
Ampliación de sistema existente